Dr. Jaume Ferran i Clúa

El Doctor Jaume Ferran y Clúa nació en Corbera d'Ebre, Tarragona, el 1 de febrero de 1851,
hijo del médico del pueblo. Su abuelo, Joan Ferran, era hijo de Riudoms y su abuela paterna
era Magdalena Llombart de Mora de Ebro. Su padre, Joan Ferran Llombart, estudió medicina
en la Universidad de Cervera y al terminar la carrera fue como titular en Corbera, donde
se casó con Lliberata Clúa.
Cuando Jaume tenía 3 años murió su madre.
Estudió en San Luis Gonzaga de Tortosa y Bachiller en Tarragona, y se licencia en Medicina
por la Universidad de Barcelona en 1873.
Se establece como médico en Tortosa y dedica sus primeras actividades al estudio del tracoma.
En 1878 concibe la primera idea sobre el microteléfono y consigue unir telefónicamente, con aparatos por él construidos, su despacho con el observatorio del Ebro en Roquetes cerca de Tortosa.
Publica en colaboración con Pauli, un importante químico de la época, un estudio: La instantaneidad en la fotografía, en la que revela el método de la emulsión de bromuro de plata, diez veces más rápida que el colodión húmedo que entonces se usaba, invento que luego ha enriquecido la casa Kodak de EE.UU. de América.

Se interesa por la microbiología con las investigaciones de Pasteur y en 1884 da a la Academia de Medicina de Madrid una memoria sobre El parasitismo bacteriano, que produce sensación.
Es enviado por el Ayuntamiento de Barcelona a Marsella con una comisión para estudiar el cólera. A la vuelta da cuenta de sus trabajos con su memoria sobre la epidemia colérica en Marsella. Por su cuenta se traslada a Tolón, donde también hay la epidemia, vuelve a Tortosa y se consagra de lleno a las investigaciones sobre el cólera, consiguiendo, después de múltiples experiencias en animales, y, finalmente, en el hombre, descubrir la vacuna que inmunizaba contra el bacilo.
El 31 marzo de 1885 comunica sus descubrimientos a la Academia de Ciencias de París.
Él mismo ensaya su vacuna ingiriendo una dosis de cultivo y haciéndosela ingerir a su familia, saliendo todos inmunes del experimento.
Por estas razones, el gobernador de Valencia le lleva a su región donde el cólera hace estragos. Allí realiza más de 30.000 vacunas.
Sin embargo una fuerte campaña de profesionales españoles se desencadena contra él. Mantiene un fuerte enfrentamiento con Santiago Ramón y Cajal, aunque encuentra simpatizantes entre la comunidad científica extranjera.
Hay un importante debate en el Ateneo de Madrid en el que es defendido con éxito por el doctor Gimeno. Castelar también lo defiende en el Congreso.
El ministro Romero Robledo dicta una Real Orden por la que no podrá aplicar la vacuna Ferran más que él mismo y en presencia de un delegado gubernamental, lo que hiere la sensibilidad de Ferran, que decide suspender radicalmente las vacunaciones, lo que da como resultado la muerte de más de 150.000 personas por cólera.

Varios investigadores extranjeros tratan de disputarle la prioridad en el descubrimiento y debe sostener ásperas polémicas, de las que sale victorioso.
En 1886 descubre la vacuna antitífica que se aplica a algunos obreros de las alcantarillas de Barcelona.
Al año siguiente el Ayuntamiento de Barcelona funda el Instituto antirrábico, segundo creado tras el de Pasteur en París, y Fernando se pone en su cabeza. Descubre el método que llama supraintensivo, para diferenciar el intensivo de Pasteur y que simplifica y mejora el tratamiento.
En 1894 se generaliza el tratamiento en toda España y son muchos miles los inmunizados contra la rabia sin un solo fracaso.
Poco a poco se va consiguiendo que varios sabios reconozcan la prioridad de los descubrimientos de Ferran en sus aplicaciones, como Klemperer en la vacuna anticolérica, luego perfeccionada por Behring y Kitasato; Pfeifer y Kolle, en la antitífica; Fränkel la antidiftérica.
En 1897 Ferran prepara la vacuna antialfa frente al bacilo de la tuberculosis, que tantos resultados excelentes debía dar.
Un año después transforma en anaerobio el bacilo de Nicolaier en la lucha contra el tétanos, y obtiene también éxitos importantes en la investigación contra la erisipela del cerdo y del carbunco y en la vacuna antipestosa.
Mantuvo una estrecha amistad con el rey D. Alfonso XIII, muy interesado por sus experimentos y conclusiones científicas.
Recibió algunos honores, pero sufrió terribles persecuciones de sus compañeros pseudocientíficos y despechados. Si en España fue vilipendiado, la comunidad científica internacional sí entendió la trascendencia de sus avances hasta el extremo de ser propuesto para el premio Nobel de Medicina hasta seis veces entre 1911 y 1921.

Casado en primeras nupcias con Dolores Domingo, su hijo Jaume Ferran Domingo hace la carrera farmacéutica y continúa al frente de los Laboratorios Dr. Ferran, creados mucho antes por el doctor Ferran en la Sagrera de Barcelona para continuar su labor investigadora. El hijo de su hija M Dolores Ferran Domingo, Joan Vila Ferran (Barcelona, 1908-1991) es médico y farmacéutico mientras que su hijo es el oftalmólogo Rafael Vila Piza. Es continuador de la rama médica, otro nieto de su segundo matrimonio con María Santacana, el neurocirujano Enric Ferran Rico.

El 22 de noviembre de 1929 muere en Barcelona sin que sus enormes contribuciones a la ciencia médica hubieran merecido el más mínimo reconocimiento de las autoridades españolas.

“Datos aportados por D. Jaume Ferran Rico, nieto del Dr. Jaume Ferran Clúa”

Estas líneas tratan de mantener viva la llama del reconocimiento de la labor realizada por el Dr. Ferran.

 

Pequeña muestra de imágenes

El Dr. Ferran recibió insuficientes honores, a pesar de su impresionante contribución a la Medicina.

Partida de bautismo

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Apuntes biográficos

Especial en la revista sem@foro